El intercambio.

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Los Ángeles, 1928                                                    Basada en hechos reales.
Me llamo Christine Collins, el 10 de marzo mi hijo Walter Collins de 9 años desapareció. Tras 5 meses de investigación trajeron a un niño de Dekalb, Illinois. La policía de Los Ángeles me dijo a mí y a todos ustedes que ese chico era mi hijo, pero no era mi hijo.

Era la primera vez que iba al cine a ver una película de Clint Eastwood (Million Dollar Baby, Mystic River) y el resultado no pudo ser más positivo. El intercambio es una de las mejores películas que se han estrenado este 2008 en  España.

Una historia narrada a la perfección, con un ritmo constante, ni demasiado acelerado ni tedioso, al servicio de lo que se cuenta, actuaciones rayando la perfección y una fotografía sobresaliente.

Soy el pastor de la iglesia presbiteriana de Saint Paul, he convertido en mi vida sacar a la luz todo cuanto la policía de Los Ángeles desearía que ninguno de nosotros supiera. Usted está en situación de ponerles en evidencia y eso no les gusta.

Angelina Jolie no es una de mis actrices favoritas y si puedo evitar meterme en una sala a ver una película suya mejor que mejor, pero no me queda otra que quitarme el sombrero ante su  actuación. Consigue transmitir el dolor que siente una madre que ha perdido a su hijo y debe luchar por recuperarlo al mismo tiempo que intenta mostrar entereza ante las acusaciones de la policía que tratan de hacerla pasar por mentirosa con tal de no reconocer su error.

Al firmar esto certifica que la policía ha acertado enviándola aquí y los absuelve de toda responsabilidad.

No lo firmaré. 

A pesar de la dificultad que entraña coger al espectador y hacerle sentir lo que ella siente en cada momento, que suframos con su sufrimiento y nos solidaricemos con su causa, Angelina sale victoriosa y nos brinda una gran actuación por la que estoy seguro que la nominaran a los Oscars. Pasé dos horas y veintiún minutos ante Christine Collins, olvidándome por completo de Angelina Jolie, cosa muy difícil de lograr y poco frecuente últimamente en el cine. Su actuación es tan deslumbrante que hace pasar de inadvertidos a los otros actores que completan el casting.

Yo solo quiero a mi hijo.

¿Por qué hace esto señora Collins?

Han dejado de buscar a mi hijo.

¿Por qué íbamos a seguir buscando a alguien a quien ya hemos encontrado?

Otro de los aspectos más llamativos de la película es la fotografía. Fotografía que aporta un aire clásico, casi en blanco y negro que ayuda mucho a situarnos en la época. Eastwood sabe como pocos ambientar películas y meternos de lleno en ellas.

 Se que mi hijo sigue vivo, puedo sentirle.

A mi modo de ver, el guión, podría haberse bifurcado en muchos caminos, es decir, tomar una dirección u otra, pero se ha centrado en el personaje de Christine Collins, en su calvario particular, otro acierto y punto a favor a la hora de hacer la valoración final porque da impresión de solidez y contundencia narrativa al conjunto.

Si el chico que trajeron de vuelta no es Walter Collins, entonces ¿donde está?.

“El intercambio” podría resumirse como el homenaje a una escalofriante pero autentica historia que ocurrió durante los años veinte, donde una madre perdió a su hijo y luchó con todas sus fuerzas para recuperarlo, llevándose por delante la red de corrupción y mentira establecida por el departamento de policía de Los Ángeles. Una película impecable, que deja muy buen sabor de boca.

Trailer

Clip de  “El intercambio”

Belleza Americana

american-beautyPrimera escena de la película. Jane (Thora Birch, El Retorno de las Brujas) habla sobre su padre, “un niñato que moja los calzoncillos cuando traigo una amiga a casa” mientras alguien a quien sólo oimos hablar le pregunta si quiere que mate a su progenitror. Jane responde “Si“.

Fundido a negro y…

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La escena se abre, un barrio residencial típicamente americano aparece mientras Lester Burnham (Kevin Spacey, Sospechosos Habituales) no habla sobre su vida, avisándonos de que en menos de un año, habrá muerto. Pero Lester no sabe nada de esto, así que sigue cascándosela en la ducha mientras vive su aburrida e insignificante existencia junto a una hija díscola y una esposa maniática y artificial.

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A partir de ahí, Sam Mendes (Revolutionary Road) nos deleita con una mordaz crítica a la sociedad estadounidense, basada en guardar las apariencias, en la perfección, en la superficialidad, en el dinero. Y al mismo tiempo, nos enseña que, a pesar de esto, la vida es hermosa y aunque en ocasiones (en demasiadas ocasiones para el protagonista de esta película) parezca una auténtica mierda, es algo que merece la pena vivir.

Cuesta seguir enfadado cuando hay tanta belleza en el mundo, a veces siento como si la contemplase toda a la vez y me abruma, mi corazón se hincha como un globo que está a punto de estallar, pero recuerdo que debo relajarme y no aferrarme demasiado a ella y entonces fluye a través de mí como la lluvia y no siento otra cosa que gratitud por cada instante de mi estúpida e insignificante vida. No tienen ni idea de lo que les hablo seguro, pero no se preocupen, algún día la tendrán.”

Gran película, gran guión, gran dirección, gran Kevin Spacey.

Nota: 9 sobre 10


La antepenúltima legión.

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Hace ya más de un año desde que fui al cine a ver la última patraña que nos intentaron vender como la verdadera historia de Excalibur. Recuerdo que fue en la sesión de las 10 y media, y que yo prefería ver Death Proof, pero tuve que entrar en esta porque acababa más temprano y mis acompañantes la prefirieron.

Tal vez fueron estas circunstancias las que me hicieron asistir al espectáculo con mirada crítica y baja opinión. O tal vez fue, simple y llanamente, que la película era mala.

La cinta no va de romanos, con sus gladiadores, sus legiones, sus emperadores, o sus guerras púnicas. Tampoco va de caballeros de la Mesa Redonda (o cuadrada, ¿alguien ha visto la peli de los Monty Python?) ni de batallas en ambiente medieval, o torneos, o damas y reyes. No va de una espada, aunque hable de ella. No va de la Novena Legión, olvidada en las Islas Británicas, aunque ésta aparezca. No va de Merlín, Arturo, Excalibur, y eso que se les menciona.

Se podría catalogar de película superflua, que pasa sin pena ni gloria como una serie de escenas entrelazadas que, al final, no nos han dicho absolutamente nada.

ultima-legionY llega la hora de hablar de los actores, de esos actores terriblemente desaprovechados en personajes estereotipados, planos y moldeados en el tópico al 100%. ¿Por dónde empezar?

Colin Firth (Mamma Mia!), maldita sea, el mismo Colin Firth que me emocionó en el Orgullo y Prejuicio de la BBC; el mismo que despertó mi simpatía en Love Actually y El Diario de Bridget Jones; no convence de ninguna de las maneras como héroe adusto y de pocas palabras, pero por supuesto: valiente y honrado de corazón (¡venga ya!).

Ben Kingsley (La Casa de Arena y Niebla), el mismo ganador del Oscar por su papel de Gandhi, aparece aquí como el asombrosamente sabio anciano, que parece una Enciclopedia Larousse de 21 tomos con epílogo incluido, siempre dispuesto a iluminar a todos los demás personajes, demasiado obsoletos para conocer siquiera una mínima parte de su infinito saber (¿y lo del fuego? ¿qué me dices de lo del fuego?).

A Aishwarya Rai (Guru) parece ser que únicamente la escogieron por su físico. No añadiré nada más.

Peter Mullan y Kevin McKidd (Hijos de los Hombres el uno y Roma el otro) son los malos malísimos (pero malísimos malísimos, ¿eh?). El primero, el jefazo, que no lucha de cara hasta el final. El segundo, el típico antagonista que no llega a ser el que reparte el bacalao en el cotarro, pero que aún así es un bestia y duro, durísimo de matar.

Y por último, el niño Thomas Sangster (Love Actually); como Rómulo Augústulo, el último emperador romano. El típico niño que ha visto morir a sus padres delante de su cara (¡qué fuerte!) y sin embargo, se queda como si nada, sin apenas trauma ni nada. Para luego, por supuesto, meterse en mil y un problemas de los que lo tendrán que salvar el super-héroe y su séquito. Jo, y eso que el crío me gustó en Love Actually.

leg008 En definitiva, una película sin sustancia y sustención; sin ingenio y aportación alguna al espectador; una más, que pasa sin pena ni gloria, trillando todavía más el ya de por si trillado tema del Rey Arturo, la caída de Roma, y Excalibur. Alea Jacta Est.

Nota: 4 sobre 10.

Marla6.

High School Musical: Hollywood las hace y nosotros nos las comemos

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*Director: Kenny Ortega                                                                                 

                                                                                                 *País: Estados Unidos

*Guión: Peter Barsocchini                                                                                      

                                                                                                 *Año: 2006

*Productor/es: Walt Disney Pictures

                                                                                                 *Género: Musical, Comedia,

*Música: David Lawrence

                                                                                                 *Duración: 1h y 32 m    

*Fotografía: Gordon Lonsdale

                                                                                                                                                                                      

*Casting: Zac Efron, Vanessa Hudgens, Ashley Tisdale, Lucas Grabeel, Alyson Reed, Corbin Bleu, Monique Coleman, Olesya Rulin

 

 *Sinopsis: Troy Bolton (Zac Efron) y Gabriella Montez (Vanessa Hudgens), se conocen en el karaoke de una fiesta de navidad y descubren la tremenda química que hay entre ellos y su pasión en común por la música. Poco después volveran a reencontrarse en el East High School, donde Gabriella es nueva y Troy debe de hacer frente al partido de baloncesto más importante de su vida, pero la música volverá a unirlos.

 

                                                                       *    *    *                                                                             

 Cuando Disney crea un producto destinado al consumo de masas, y en especial de niños, sabe muy bien lo que hace y no se anda con chiquitas (nunca mejor dicho). Si antes jugaba todas sus cartas con las películas en 2-D, ahora la factoría de Walt se ha ido adaptando a los nuevos tiempos, y aunque los productos con los que obtiene mayor beneficio son aquellos en los que colaboran con Pixar, sigue siendo una fuerza a tener en cuenta en esto del séptimo arte. Prueba de ello es la saga High School Musical, que comenzó como un experimento televisivo y ha terminado siendo un total éxito de recaudación en cines. Y es que cada vez tengo más claro que el fenómeno School Musical y Zac Efron, en gran medida culpable del status del que gozan estas películas, ha sido lanzado al aire una vez estudiado cuidadosamente y tras previa planificación.  Sin embargo, es un producto con envoltorio trabajado, pero sin sustancia en su interior.

High School Musical, la primera película de la hasta ahora trilogía musical, se estrenó en televisión por el canal disney channel tras haber sido publicitada a bombo y platillo. Por desgracia, bastan unos pocos segundos para poder evaluar el lamentable espectáculo ante el cual nos encontramos.

El inicio es un absoluto despropósito, lleno de incoherencias, en el que nos presentan de una forma efron-y-hudgonsalgo desatinada a los dos personajes principales y que a la larga cargaran con el peso de la trama. Que levante la mano quien alguna vez haya ido a una fiesta de navidad a leer o quien esté jugando al baloncesto con su padre durante la misma nochebuena. Creo que con esto se ilustra bastante bien el espíritu pretencioso y absurdo en que se ha desarrollado y gestado la película.

Quizás lo único salvable del principio sean la canción y la escena donde se conocen ambos protagonistas. Falsas esperanzas pues el colmo de los colmos es cuando llegan al instituto y ves a esta panda de niños de papa haciendo el tonto. Se te quitan todas las ganas de ver la película. ¿Desde cuando se permite tener balones de baloncesto en clase? ¿Por qué cuando suena claramente un móvil en plena clase (al figura de Efron no se le ocurre otra forma de ligar) todos sacan el suyo y lo alzan para que la profesora los vea y pueda castigarlos? Incoherencias como estas se repiten a lo largo de la historia.

No voy a centrarme en cada una de las escenas chorras pues podría pasarme horas así, pero hay algunos aspectos que me parecen necesarios que sean resaltados porque me han llamado la atención:

Como ya comenté con anterioridad, los personajes están muy estereotipados, hasta la saciedad, y aunque es un recurso que se encuentra en el 80% de comedias que se hacen en la actualidad, en este caso pueden llegar a hastiar. Son tan planos, que no hay posibilidad de que el espectador se sienta identificado con alguno de ellos, y da la impresión de que actúan como si estuvieran programados de antemano, es decir, como si hubieran memorizado todas las acciones que llevan a cabo en la película y las realizaran una tras otra sin dar lugar a explicaciones ni a exponer las razones que les llevan a ello. Y estoy hablando de personajes, no de actores, lo que índica que el guión es en sí un despropósito.

Otro aspecto remarcable, es el rol que desempeña el archiconocido Zac Efron como Troy Bolton. Adolescente americano modelo: guapo, niño de papa, que vive en una familia perfecta y juega al basket al mismo tiempo que sale con la chica tímida y por casualidad más guapa de todo el instituto. El tipo además se lo cree, y por si fuera poco la historia lo anima a ello, pues se centra en él.

 ¿Desde cuándo jugar un partido de baloncesto en el instituto por muchas becas que haya en juego es motivo para que un padre machaque a su hijo de tal forma y tus supuestos amigos te vuelvan la espalda? Esta es otra de las preguntas que me hago, pues no comprendo como la compañía de Mouse ha podido llegar al extremo de promover ciertos valores como el individualismo (aunque no es la primera vez que nos dejan una perla como esta en algún film).

Para acabar de destrozar la película, no puedo marcharme sin hablar de los actores y en especial de zac-efron1Zac Efron ¿Quién fue el encargado de hacer el casting? porque el tío eligiendo modelos es un hacha, pero si alguna vez quiere que alguno de sus actores sea tomado en serio, debería empezar a replantearse su forma de trabajar, aunque sea un poco. No comprendo que le vieron a este chaval, a parte de la cara bonita, cuando le dieron el papel. No hace más que dibujar una sonrisa bobalicona en su cara, movimientos extraños cada dos por tres (y no dentro de las coreografías precisamente) y en el momento en que la escena requiere un mínimo de dramatismo, un poco, no mucho, se dedica a poner cara de susto y a hacer gestos estrambóticos. Inadmisible.

Del resto del reparto, también sobresale Monique Coleman, y no para bien. Taylor Mckessie, líder del club de ciencias, es la mejor amiga de Gabriella y al mismo la traiciona de forma bastante hipócrita y desconsiderada. Ya dije que la película en sí no tenía mucho sentido. El caso es que esta señora realiza una actuación en la que cada gesto parece falso y forzado, cuando habla realiza una serie de exagerados movimientos de mala, pero que muy mala monique-coleman-med2actriz. Insoportable, peor que Efron porque a esta no la aguantaba ni uno de los segundos en los que aparecía en pantalla. Lo más exagerado de toda la película, mejor que se dedique a bailar y cantar porque la actuación no es lo suyo.

Menos mal que al menos aparece Vanessa Hudgens, que aunque no hace nada del otro mundo, sus gestos son más o menos naturales y la falsa tensión creada con tanta artificialidad se borra cuando ella está presente. Con esto no la alabo, sino que resalto su mediocre actuación (tampoco se podía pedir mucho más) sobresaliente en comparación con  el resto de los actores, que cumplen su papel sin más y la mayoría de ellos ni eso siquiera.

Podemos concluir pues, que estamos ante un casting en el que prima la musicalidad y el talento para bailar por encima del aspecto interpretativo. No me parece mal, pero los casos de Efron y Coleman son para recapacitar.

Algo bueno debe de tener ¿no?, como punto a favor pongo el final, lo menos malo de la película que aunque todos sepamos lo que va a pasar de antemano, por lo menos te hace olvidar el tremendo desparramo que estás viendo para dejar paso a una película pensada para niños por adultos que creen saber como piensan los niños.todos

Para terminar, he dejado mi opinión sobre la música y los números musicales que en definitiva deberían de ser lo verdaderamente importante en una película de este género. Pues bien, aunque las coreografías están bastante logradas, es cierto que las canciones no salvan al conjunto. Hay alguna entretenida, pero por lo general nada nuevo o alejado del modelo estadounidense de música adolescente. Este apartado debería haber sido una gran obra maestra para poder salvar lo demás, al estilo Greese, pero claro, a pesar de alguna que otra similitud no hay comparación posible en cuanto a calidad.

A modo de conclusión, se puede decir que High School Musical es una película sin fundamento, realizada para obtener beneficios sin pensar en nada más. Si buscas algo con lo que desconectar un rato y dejarte llevar durante noventa y tres minutos siendo tratado como un niño de 4 años, esta es tu película. Sencilla, sin guión, sin actores, y con música y colores, eso sí, de simple que es puede llegar a ofender. Un regalo muy bien envuelto pero de todo a cien.

 

 

 

Una vez…

once11Una vez vi una película sobre sentimientos, sobre relaciones, sobre sensibilidad y amor.

Una vez vi una película sobre música.

Un chico (Glen Hansard) que se gana la vida arreglando aspiradoras con su padre, pero que luego coge su guitarra y se va a a Grafton Street a tocar, día y noche, versiones y canciones propias.

Una chica (Markéta Irglová) que cuida de su madre y su hija pequeña, trabaja vendiendo flores en el centro de Dublín, y en sus ratos libres acude a una tienda de instrumentos musicales, donde el dueño le permite tocar uno de los pianos.

Y así, por un azar, ambos se conocen, se enamoran, y se olvidan en el breve espacio de una hora y media, rodada en dos semanas con un presupuesto ridículo y unos planos que en ocasiones recuerdan a los de un videoaficionado.

Pero todo esto tan sólo forma parte, una vez más, del encanto de la película.

Me ha gustado. Y mucho.

Me ha gustado la voz y la ternura de Glen Hansard.

Me ha gustado la espontaneidad y extravagancia de Markéta Irglová.

Me ha encantado la banda sonora, las canciones, la música.

En definitiva, una buena película. Sencilla, sincera, íntima. Tal vez en su contra esa desagradable sensación de vacío que puede dejar al final. Pero mucho a su favor con su maravillosa banda sonora.

Mi nota: 8 sobre 10.

once

No te conozco

Pero te quiero

Aún más precisamente por eso

Las palabras caen a través de mi

Y siempre me engañan

Y no puedo reaccionar

Los juegos que nunca significan

Más de lo que aparentan

Jugarán consigo mismos

Toma este barco que naufraga y dirígelo a casa

Aún tenemos tiempo

Alza tu esperanzada voz, tienes elección

Ya lo has conseguido

Cayendo lentamente, ojos que me conocen

No puedo volver atrás

Formas de actuar que me poseen y me anulan

Me dejan pintado de negro

Ya has sufrido suficiente

Y has estado en guerra contigo mismo

Ya es hora de que ganes

Toma este barco que naufraga y dirígelo a casa

Aún tenemos tiempo

Alza tu esperanzada voz, tienes elección

Ya lo has conseguido

Toma este barco que naufraga y dirígelo a casa

Aún tenemos tiempo

Alza tu esperanzada voz, tienes elección

Ya lo has conseguido

Cayendo lentamente, canta tu melodía

Yo cantaré también

Marla6

(cuando el) Orgullo y Prejuicio (nos ciega…)

pride_and_prejudice1 Hay veces en que nuestros  prejuicios nos ciegan, impidéndonos mirar a los demás con los ojos de la verdad.

Hay veces en que el orgullo es más fuerte que la razón, y es así como se construyen las grandes desgracias humanas.

Orgullo y Prejuicio (Joe Wright, 2005) es una de esas películas que, desprendiendo sencillez en cada plano, es capaz de embargarnos de sentimiento en cada escena, en cada frase de su genial guión, en cada mirada.

Durante la primera mitad de la película se nos presenta a los personajes principales: el matrimonio Bennett (la madre, continuamente agobiada por casar a sus hijas y el padre, dedicado únicamente a la lectura y al ocio);las hermanas menores, que sólo piensan en casarse y divertirse; el círculo social adinerado, con sus arrogantes componentes; Jane y el Sr. Bingley, ambos sacados de su propio contexto. Y finalmente, la pareja protagonista: Lizzie Bennett (Keira Kinghtley, en una de sus mejores interpretaciones) y el Sr. Darcy (un injustamente desconocido Matthew Macfadyen). Desde su primera escena juntos la química entre ellos es más que evidente, aunque ésta se demuestre de forma sutil, sobre todo mediante una lucha disimulada de orgullo.

imagenesdarcyPero es en su segunda parte donde la cinta nos deja ver de verdad por qué no siempre las apariencias son lo que parecen, y por qué a veces es preferible ceder y hacerle caso a la cabeza más que al corazón. Es en esta segunda parte cuando Kinghtley y Macfadyen dejan ver esa química que les une y que durante toda la película parece estar a punto de estallar entre ambos. Y lo hacen regalando una interpretación que si le mereció una nominación al Oscar a Mejor Actriz a nuestra protagonista, bien debería la Academia haberle hecho justicia a su compañero.

Todo esto enmarcado en los maravillosos paisajes del norte de Inglaterra, y ambientada con una tierna banda sonora, y con un guión que adapta a la perfección la esencia de la novela de Jane Austen.

Mi nota: 10 sobre 10.


PD: Te quiero

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”Por favor que se acabe ya” Eso fue lo que pensé durante prácticamente la última hora de película, y no es que fuera mala, sino que se pasa un mal rato de narices.

 

Empiezas viéndola contento por esperarte algo diferente y novedoso, te metes en la historia con la pareja, y de repente, todo se derrumba. Ya no hay cuento feliz que valga, a partir de ese momento, la perplejidad da paso a la angustia, los llantos amagados, la tristeza omnipresente y un sentimiento depresivo que se incrementa  a medida que pasa el tiempo.

 

No me gustan Hilary Swank ni Gerard Butlerd, pero en esta ocasión me robaron el corazón, aunque fuera para romperlo en mil pedazos y devolvérmelo tras repasar durante dos horas los restos con una apisonadora.

 

Eso es lo que puedes esperar de un golpe directo al corazón en forma de película, lo malo es que quizas se pasa de lo fuerte que te tumba. Mal consejo para un amigo de lágrima fácil, un suplicio para el colega duro, y pura gloria para tu enemigo si le gustan las historias dramáticas.

 Es una experiencia, hay que verla sí o sí, por lo menos para asegurarte de que no quieres volver a pasarlo tan mal durante tanto tiempo. Porque una cosa es que llores al final de la película y otra muy distinta que te tengan llorando el ochenta por ciento de la misma, porque terminas acordándote de la familia del director, del guionista y de todos sus antepasados.

 Al final te parecerá un bonito canto de fénix, triste pero hermoso a su manera, o una tomadura de pelo por parecerte que han jugado contigo. Lo dicho, yo la vería aunque sea para asegurarme no volver a ver ninguna otra igual en mi vida.

 Conclusión: paquete de clinex y a aguantar hasta el final.

 

Información adicional (mejor no leer esto si no has visto la peli):

 

Sinopsis: Gerry y Holly Kennedy son un matrimonio que poco a poco se dejan atrapar por la rutina y el día a día sintiendo que sus sueños y esperanzas no se verán cumplidos nunca. A pesar de eso se quieren con locura, sin embargo, todo cambia cuando Gerry muere de un tumor y Holly tiene que superar la perdida de su marido. Sin embargo no tendrá que hacerlo sola, pues contará con una serie de cartas que Gerry le ha dejado escritas antes de morir…

 

Director: Richard LaGravenese

 

Guión: Richard LaGravenese, Steven Rogers (Novela: Cecelia Ahern)

 

Reparto: Hilary Swank, Gerard Butler, Lisa Kudrow, Harry Connick Jr., Gina Gershon, Jeffrey Dean Morgan, Kathy Bates

 

Trailer: